Viniendo hace poco del pueblo con el coche descubrí que no estaba yo realizando los 245 km. de rigor en solitario, pues me alegré al ver que una pequeña mosca andaba revoloteando por el interior del habitáculo, y entre los escasos momentos en que podía fijarme en ella se me fue generando un pensamiento que ha ido cobrando fuerza en mi ociosa mente: ¿es la evolución tal cual nos la contó Darwin?
No me refiero al eterno dilema ciencia-religión, pues no quiero meterme con esta última...
Lo que me vino a la mente es algo como: si las moscas han evolucionado y tienen 2000 facetas o lentes individuales en cada ojo, y por ello ven que te cagas por todas partes, ¿por qué van volando desde un punto A a un punto B sin ir en línea recta, sin rumbo fijo y dando vueltas como idiotas?
Tras este dilema se me vinieron otros más...
-¿Para qué tanta evolución humana si al cagar nos tenemos que limpiar y a los perros no les hace falta, e incluso hay quien se lo hace?
-¿Por qué nos da asco cuando vemos a animales asearse lamiendo sus entrepiernas y no nos da ninguno (a los tíos) cuando nos rascamos las pelotas y nos olemos la mano?
-Y lo peor de todo: si en el fondo hablamos de genitales masculinos, ¿por qué a nosotros nos hace gracia y a ellas les da asquete? Si luego nosotros no nos los miramos de cerca...
Las nuevas tecnologías ya están aquí, pero ¿quién se acuerda desde cuándo? Hablando de móviles hay un antes y un después. Sí, lo hay. En algún momento de la historia. En realidad no puedo contar nada sobre los primeros que salieron, esos que se dice que llevaban un petate que se colgaba al hombro, pero sí he oído a alguno hablar sobre ellos.
Yo cuento mi historia. Y mi historia comienza con el One Touch Easy, ese móvil...
Para empezar fue un móvil que heredé de mi hermano (¡jodíos hermanos mayores!) y yo lo flipaba con él, a pesar de que había una mierda de cobertura en mi pueblo, en mi casa menos, y en mi habitación ya era el agujero negro total. De hecho, haciendo cálculos, no sé si me he tirado más tiempo meneándome el pito, o los móviles buscando la puta cobertura...
Luego venían los amigotes de "Madrit" y sacaban sus nokias 3310, con cuatro (¡cuatro!) líneas para escribir y leer mensajes, y con el juego de la serpiente; panda de cabrones...
Cuando vi el primero que tenía cámara fue en manos de otro colega madrileño. Una cámara vga (¿ein?), que hacía fotos pixeladas tipo teletexto. Largo tiempo pasó hasta que tuve uno así; muchos meses, por lo menos, por lo menos, dos, jeje. No, en serio, fueron más, hay que tener en cuenta que al pueblo llegaban las cosas con cierto retraso. Recuerdo cuando bailé en la discoteca el caribe 2000 en el año 2002...
A partir de aquí, la vorágine total: los megapíxeles, infrarrojos, bluetooth, memory cards, fundas... Y a la par que el tiempo, he ido teniendo móviles mejores cada vez; el mejor ahora es, según parece, el iPhone, con nosecuantillones de aplicaciones, aunque no sé cómo se llamará la de llamar por teléfono...
De todas formas, sea cual sea el que lleve encima, siento que lo clásico siempre vuelve, por eso me gusta volver a sentir nostalgia cuando llego al pueblo y me lo tengo que volver a menear...
La verdad es que resulta todo un acontecimiento que alguien inaugure un blog, o eso creo. Creo que debe ser como cuando uno se apunta al gimnasio, que se apunta pero se le olvida ir... eso sí, si exceptuamos a aquellos que van tanto que se pasan el día mirándose los bíceps y tocándose los deltoides. ¿Acaso piensan que se los van a caer? Mr. Potato tiene partes de su cuerpo removibles que se pueden caer. ¿Sufre, pues, Mr. Potato de vigorexia? Esperemos que no.
Mientras tanto hoy he pasado, sin que me hayan parado, por dos controles de la UIP, donde algunos agentes portaban subfusiles. Esto seguro que es una muestra de cómo el imperialismo va a acabar con el planeta, como ya hizo con la población de Marte. Menos mal que ahí está Hugo Chávez para avisarnos, si es que no le hacemos mucho caso al pobre. Seguro que cuando S.M. Don Juan Carlos I le mandó callar estaba a punto de avisarnos sobre la crisis que se nos venía encima:
-"Le voy a decir una cosa, Zapatero"
Zapatero, expectante, y el Rey:
-"¿Pero por qué no te callas?"
Y un Chávez iracundo:
-"Pues ahora me enfado y no respiro, ¡cerdos imperialistas!"
Y nos jodimos y se nos vino la crisis encima...
Ya lo decían los "Curris", aquellos seres que aparecían en "Fraggle rock": hay que trabajar, no podemos descansar... Y así dicen que saldremos de la crisis. ¿Trabajando nosotros? ¡No! Acabando bajo tierra, que muerto el perro se acabó la rabia...
Bueno, esto es el inicio de este blog. Hasta aquí llego, que tengo que cenar porque es hora y porque he cagado hace nada y me siento vacío. Un saludiqui.